Entradas

Mostrando entradas de julio, 2014

Ksenia Sobchak una playboy revolucionaria

Imagen
Si el primer ministro ruso Vladimir Putin pensaba que al frente de las protestas callejeras que estas semanas sacuden Moscú sólo están los anodinos blogueros e intelectuales de siempre, su tranquilidad se ha terminado. En un país enamorado de la televisión no es nada bueno tener un enemigo contestón en la pequeña pantalla y en eso es en lo que se ha convertido, para sorpresa de muchos, la presentadora Ksenia Sobchak.
Conocida como la Paris Hilton rusa por su afición a las fiestas desenfrenadas, Sobchak no tiene nada que envidiar en cuanto a seguidores en las redes sociales con más de 350.000 fieles. Y con una diferencia muy importante: su sola presencia ya le garantiza audiencia en televisión, ya sea en los reality-shows que suele moderar o en las noticias de cotilleos. Su salto a la batalla política le ha costado un pequeño disgusto después de que la MTV cancelase su programa de entrevistas tras una primera entrega titulada «¿A dónde nos lleva Putin?».
La rubia presentadora, hija de…

Busson es siempre el invitado más deseado

Imagen
Las comisiones que se suelen cobrar en esos vehículos de inversión son enormes. EIM, el fondo creado por Busson en 1992 y que preside desde entonces, cobra a sus clientes un 1% del capital invertido y un 5% de las plusvalías, si las hay. Puede sonar a una barbaridad, pero lo normal en esa industria son comisiones del 2% y del 20%, respectivamente. 
Claro que un hedge fund no está abierto a cualquiera. Normalmente, la inversión mínima suele ser de 100.000 euros. Algunos llevan esa cifra a 20 millones. Todo indica, sin embargo, que Busson no debe tener problemas para encontrar clientes. La última fiesta de su ONG ARK, especializada en ayuda a la infancia, no sólo recaudó 20,5 millones de euros para obras benéficas. También fue la primera aparición pública del príncipe Guillermo y su esposa, Kate, después de su boda.
Se trata de una industria de, por y para millonarios. Y ahí entra de lleno el seductor Busson, que en 2006 quedó como la sexta persona más deseada en las fiestas del Reino …

Arpad Busson un alérgico a las bodas

Imagen
Nada menos que 50.000 libras (60.000 euros) por una canción de cinco minutos. O sea, 200 euros por segundo. Eso es lo que pagó el 9 de julio de 2010 Arpad Busson para que los Pink Floyd Roger Waters y David Gilmour le tocaran a él y otros 200 amigos la canción Another Brick In The Wall, Part. 2. Era la segunda vez en 29 años que Gilmour y Waters se subían juntos a un escenario y, al igual que en la ocasión anterior, lo hacían por una causa benéfica. En 2005, había sido en el megafestival Live 8 para que los países ricos aumentasen la ayuda al desarrollo. En esta ocasión, para ayudar a construir escuelas en Palestina.
Por actos así es por lo que se conoce a Arpad Busson (49). O, más bien, por las mujeres que le acompañan a ellos. Es la quintaesencia del playboy, casi hasta el extremo de parecer una caricatura basada en una película de James Bond. A principios de los 80 salió con Farrah Fawcett, el sex symbol de la época, y casi seis años mayor que él.
Arpad (Arki, para los amigos) la …

Jonathan Richman el mejor trovador

Imagen
Necesitamos un trovador para que cuente esto. Para que tome nota y lo transforme en una canción bonita. Un trovador bueno y de los nuestros. Necesito a Jonathan Richman. Me he despertado pensando en él y con urgencia sé que sólo con su voz todo este resumen podría ser más amable. Alguien a quien al cantar le ocurra lo mismo que he vivido este fin de semana. Alguien que sepa de la importancia de todo lo que sucedió a nuestro alrededor.
Me he pasado los tres días enteros con ese brillo en los ojos, yo y muchos de los que estaban cerca. ¿Eh, Joan? Vibra el móvil y César me manda una broma preciosa, sencilla. «Te he visto bailando encima de uno de esos altavoces». Acabábamos de ver They Call it Acid en el In-Edit, una película que narra la revolución del acid. Puede que no estuviéramos en esos altavoces, pero estuvimos en otros, puede que no viajáramos en Vauxhalls, puede que no fueran esos prados, puede que nos llegara un pelín tarde. 
Pero me brillaron los ojos al recordar sensaciones …